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Minimalismo: ¿Poseemos las cosas, o las cosas nos poseen?

Comienzo la publicación advirtiendo que si ya conocen a mis panitas Los Minimalistas mucho de lo que leerán a continuación les sonará conocido. Estos tipos escriben y prácticamente todo lo que les leo, resuena profundamente conmigo. Ellos le dan forma en palabras sajonas a muchos de mis pensamientos que no sabía expresar. En una larga plática con Mi Amá el pasado 5 de Mayo (Su cumpleaños), tocamos el tema de las posesiones materiales, de la acumulación de cosas, del minimalismo, y muchas otros temas, de modo que me quedó fresco en la mente el tema. En fin, ahí les va mi pedazo de reflexión al respecto.

Resulta que en alguna de las publicaciones de ellos, me topé con una gráfica similar a la que Lisa nos propone:

Pero en la propuesta nos traen la idea de que esta gráfica es más o menos así, pero aplicada a cosas, en vez de inteligencia.

Proponen que mientras más cosas tenemos, menos felices somos. Que las cosas nos poseen a nosotros en vez de nosotros a ellas.

En esta extraordinaria plática de Graham Hill, nos platica en unos pocos minutos, lo que para él significa el minimalismo. Tiene subtítulos en español para quién no entienda gringo:

Y ahora nosotros estamos también adoptando el minimalismo en todas sus formas. Menos cosas en verdad nos hacen sentir más ligeros.

Pero hay algo que no dicen ninguno de los blogueros que leo: El minimalismo te lleva a cambiar de mentalidad (o a lo mejor es al revés, pero así me parece a mi). Una vez comienzas a deshacerte de lo que no te sirve, de lo que te funciona como lastre, de aquello que solo ocupa espacio y no es importante…. Comienzas a percatarte de que ya no deseas más cosas… No solo quieres tener menos, ¡sino que ya no quieres más cosas ni nuevas!

Esa mentalidad nos encanta. Saber que cuando vemos algo que nos gusta, y vemos el precio, calculamos mentalmente para que aventura nos alcanza con eso.

Ahora coleccionamos fotos, recuerdos, aventuras, experiencias. Todo aquello que no podemos perder, al menos hasta que Don Alzheimer nos visite… Pero también estamos tratando de ejercitar la mente de modo que al viejillo ese se le olvide pasar por nuestras cabezas 😉

 

¿Que es minimalismo para mi? Es vivir con lo necesario, de acuerdo a las condiciones actuales. Viviendo en Puerto Rico, esa definición toma una forma, mientras que viviendo en otro lugar, tal vez tome una forma diferente.

En esta sociedad consumista, mis ideas parecerán radicales, heterodoxas o simplemente estúpidas, pero son mías y cada quién tiene su mundo.

 

Entonces mis queridos lectores, ¿para ustedes que es minimalismo?

Quedo de ustedes, como siempre 🙂

Vivir conscientemente… ¿Será posible?

Hace un rato estaba leyendo una nueva nota de mi querido Cuña’o  Miguel, donde recuerda sus épocas de escolapio y toma responsabilidad de su vida y del futuro de sus hijos.

Resonó bastante en mi cabeza porque respeto mucho las opiniones de él, es una persona inteligente, centrada y exitosa en muchos aspectos de la vida. Y sin embargo, disentí mucho con la mayoría de lo que opina de algunas cosas.

Ahora bien, no pretendo listar las cosas en las que disiento, pero creo que para muchos será interesante mi muy peculiar punto de vista, así que me disculpas cuñao por usarte como musa inspiradora, pero moviste algunas cosas en mi cabeza 🙂

Primero, creo que es opinión popular que “vivimos el peor momento en la historia”. Después de mucho reflexionarlo, creo que no. No creo que sea el peor momento que ha vivido méxico. Simplemente trato de sopesar las cosas buenas con las malas y no me parece que sea tan malo.

Tenemos un alcance sin precedentes de servicios de salud, educación, servicios básicos como agua potable, drenaje, electricidad, transporte. Tenemos una expectativa de vida mejor de lo que la había antes. Hay un crecimiento en la economía que hace la disponibilidad de servicios (y por consiguiente empleos) sea mejor que nunca.

No todo es bueno, es cierto, y la proliferación de medios de comunicación hace que también las malas noticias se lleven a los cuatro vientos (Y se exageren, de paso).  Hoy nos damos cuenta de todo lo que pasa en todos lados, casi de inmediato.

Pienso y pienso, y creo que la sociedad se ha desarrollado en términos económicos mucho más rápido que educativos, y por eso la educación de la población no está a la altura de lo que la sociedad debería.

No hablo de conocimientos, sino de educación.

Vivimos en un país que nos tiene muy acostumbrados a que el estado nos provea de todo lo que queremos. Queremos seguridad, pero no hacemos nada cuando vemos delitos flagrantes. Nos quejamos de la violencia, pero no estamos preparados para afrontarla cuando se presenta.

Si, la violencia será siempre parte de cualquier sociedad, así que debemos estar preparados para afrontarla y hacer lo correcto.

Así es, hablo de educación para la violencia. ¡Debemos educarnos para todo! Para manejar un auto, para leer, para desempeñar una profesión, para vivir en sociedad, para defendernos cuando lo necesitemos.

Ahora bien, todos pensamos en educación y creemos en escuelas, en instituciones. No creo en las escuelas, desde que estuve en ellas y hoy menos que nunca. Enviamos a nuestros hijos a instituciones industrializadoras donde lo primero que le enseñan es a callarse, a diluir cualquier símbolo de individualidad y planificar cada pequeño detalle del estudiante por él, sin darle capacidad de decisión.

¿Porque no los enseñamos nosotros a pensar?

Creo que lo más importante que aprendí en la escuela, es que estás ahí solo para obtener un diploma que puedas presentar a algún posible empleador. Siempre sentí que el sistema educativo no está hecho para enseñarte a pensar, sino a enseñarte a memorizar fechas, datos, tablas de multiplicar….

Si, algunas de estas capacidades son muy útiles para la vida diaria, pero estoy convencido de que uno aprenderá lo que necesite, cuando lo necesite. Deberíamos poner en el camino de los jóvenes los métodos para que ellos descubran que quieren, que desean, e instintivamente lo aprenderán. No necesitan que se los metamos a fuerza (¿¡La letra con sangre entra?! ¡Mis pelotas!), ellos aprenden si lo desean.

¿Alguna vez han visto la inmensa facilidad con la que los niños de hoy en día manejan los servicios, las computadoras? ¿Como se mueven por el mundo buscando aquello que les brinde satisfacción personal?

Segundo tema… ¿Alguien recuerda alguna clase de ética que no usara la religión o alguna deidad? Yo tuve una maestra que insistentemente trataba de vincular la religión (una de tantas, monoteísta, la más popular entre los mexicanos) con la ética, y Yo pasaba peleando con ella por eso. Como Ateo Activista, tomo como mía la responsabilidad de hacerle saber a una educadora que además que está transgrediendo sus límites como maestra, está desinformando a sus estudiantes.

Yo creo que el sentido del bien y el mal es algo que se desarrolla con el tiempo, mediante simples interacciones sociales y razonamiento. Bueno, en realidad creo que el bien y el mal son simples puntos de vista, pero en la generalidad el bienestar popular suele ser parte de mi propio bienestar.

A lo que voy es que los valores son algo que no necesitamos que nos inculquen. Es algo que se puede razonar. Si lo pensamos, sabemos que robar no es una actividad adecuada en una sociedad. Pensando sabemos que mentir va en detrimento de la confianza interpersonal, y merma las relaciones de cualquier tipo.

Desafortunadamente el sistema educativo programa al estudiante a no tener una opinión propia, a seguir siempre las reglas y caminos establecidos. ¿Y que pasa cuando algo no sale como él espera? Vuelve al comportamiento que le metimos: No sabe que hacer, porque su capacidad de originalidad está mermada. Se le ha dicho que debe ser parte de un grupo social siempre (Escuela, familia, amigos, etc) y hace hasta cosas que no haría normalmente, solo para encajar.

¿Que pasa si le decimos a nuestros jóvenes: Desarrolla Tus capacidades, Tus aptitudes?. ¿Que pasaría si le decimos que está perfectamente bien ser diferente? ¿Que pasaría si lo apoyamos y fomentamos su individualidad? ¿Que pasaría si cuando un joven quiere andar en bicicleta, en vez de ir a la escuela, lo apoyamos?. A lo mejor no llega a ser un Lance Armstrong, ¡pero a lo mejor es feliz!. ¿Los delincuentes son felices? En verdad no lo creo.

Me he extendido demasiado ya, así que los dejo con una reflexión que me ha marcado mucho desde que era más joven:

Cuestiona todo. Todo. Piensa, reflexiona. ¿La piratería es mala? Cuestiona, piensa, saca Tus propias conclusiones. ¿Robar es malo? Otra vez: Piensa. Siempre piensa. Lo bueno es malo, y lo malo es bueno, solo cambia el contexto.

Ah, y otra vez disculpa al cuñao 🙂