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Veganismo: Pensamientos desbalagados…

La entrada de ayer estuvo un poco desorganizada, pero eran demasiadas ideas y entre el sueño, la poca atención que le puedo poner a lo que escribo y el alud de ideas inundando mi cabeza, provocó que quedara así medio despanzurrada.

Hoy, estoy leyendo una entrada larguísima (abre en nueva pestaña) de Karol Gajda donde responde preguntas de los visitantes a su blog, y varias cosas de la entrada me llamaron la atención.

Una de ellas, es que parece haber en Internet una cantidad mucho más grande de lo que uno pensaría, de personas que se cansaron de la rutina “normal” de 8-5, de una vida guiada, de hacer lo que se les dice. Gente como Karol que un buen día decidieron renunciar a ese trabajo, a esa vida, y crear una nueva. Ya les contaré en otra entrada de estas personas ordinarias que llevan vidas extraordinarias.

Y me llamó peculiarmente la atención que casi todos ellos (y ellas) son vegetarianos o veganos. Recientemente Panut cayó en más o menos los mismos pensamientos y tomó el camino del Veganismo también (con una influencia derivada de Niall Doherty), y le ha ayudado en muchos aspectos de su bienestar personal.

Yo siempre he sido partidario de la comida más o menos natural. Siempre me estoy quejando porque las cosas están muy dulces o muy saladas, y tengo un sentido del gusto bastante sensible a los sabores pues no lo bombardeo (tanto) con sal y azúcar.

La mente trabaja de maneras extraordinarias, y hoy mi cabeza unió varias ideas que andaban rondando entre los axones, derivado de un experimento de un tal Dan donde describe que renunció por una semana a los carbohidratos complejos, del tipo de la pasta, arroz, azúcar, refrescos, etc, por una semana.

Luego de una semana, menciona que sus papilas gustativas se volvieron mucho más receptivas a los sabores de los vegetales.

Esto me trajo a colación algo que siempre me pareció interesante, desde que vivo en este país/estado del primer mundo: Como parece que aquí las frutas y verduras tienen mucho menos sabor que en nuestros países tercermundistas. Es impresionante como un brócoli casi sabe a plástico, como una manzana casi no tiene sabor, como el melón o la sandía son virtualmente insípidos.

Y me quedé pensando: ¿Y si no es la fruta/verdura lo que está mal, sino nuestras papilas luego de consumir tanta comida chatarra en estos países?

Porque aquí aunque quieras comer bien, es muy difícil. La comida más natural es carísima, y conseguir orgánico es un triunfo. Poco a poco lo hemos conseguido de cualquier modo.

Bueno esa era la reflexión del día… Será la comida, o seremos nosotros? Suena interesante el experimento ese de renunciar a los carbohidratos por una semana. Veremos si lo intento, pero creo que primero debo volver a correr, porque por la mañana mi camita es una cálida amante que me protege del frío mundo externo.

¡Saludos! Recuerden que: ¡la vida es pa vivirse coño!

La cápsula de la sabiduría absoluta

Mientras escribía la anterior entrada de mi recién estrenado blog, me topé con una idea que he tenido desde hace mucho tiempo: La cápsula de la sabiduría absoluta.

La mayoría de mi familia cercana muy probablemente ya sepa de que hablo, pero para los que no, les hago el cuento:

Desde muy joven he tenido problemas con la autoridad. Y no me refiero a que me haya metido en problemas, ya que siempre he sido lo que se considera como un “niño bueno”; me refiero a que las personas que suponían tener algún grado de autoridad a mi no me lo parecían. Por algún motivo, para mí la autoridad no es algo que se dé solo por la existencia de una persona, sino que debe ser ganado a pulso.

Así pues, las primeras figuras de autoridad que tuve fueron naturalmente mis padres. Con ellos fué que incialmente probé esos límites. Probé a ver si se merecían la autoridad que profesaban tener.  Muy afortunadamente mis padres casi (énfasis en el casi) siempre fueron muy racionales, y a cada una de mis preguntas al respecto, ellos tenían una respuesta sabia, pensada y razonable. Dicho sea de otro modo, me trataban con respeto a pesar de ser solo un niño.

Paréntesis: Digo  “a pesar de ser solo un niño”, porque en la sociedad en la que me desarrollé un niño está muy cerca de ser una mascota. Solo se le alimenta, se le ordena y se le envía a clases. Si, si, ya sé, no son todos, pero hablo de la mayoría.

Seguimos: Después mis maestros fueron los siguientes cuestionados, y la inmensa mayoría de ellos probaron que no se merecían esa autoridad. Un joven niño, adolescente, los corregía en fallas tan obvias que de verdad que daban pena. Y después verlos salir con “Aquí el maestro soy Yo” de verdad que era casi deprimente.

Paréntesis 2: Ya escucho a mi madre en mi cabeza “Son buenas personas que se ganan el sueldo, y hacen lo mejor que pueden”. De acuerdo que son buenas personas, pero para mí la tarea más importante de un maestro es enseñar a pensar. De esa inmensa mayoría hablo. De los que se apegan a la industrialización de la niñez, y apoyan una educación basada en la memorización más que en el razonamiento.

Seguimos de nuevo: Posiblemente alrededor de mis 15 años fue que decidí que casi nadie merecía la autoridad que tenía. Y entonces fué que desarrollé mi teoría de La Cápsula De La Sabiduría Absoluta.

Obviamente es una metáfora/parodia, pero me di cuenta de que los padres (MUY particularmente las madres) desde el mismo momento en paren a su vástago, adquieren sabiduría absoluta. Pareciera que en algún lugar del canal de salida del bebé, o del cordón umbilical, o en algún sitio, hay una cápsula que se revienta y les provee con la sabiduría absoluta.’

Justo después, ella lo sabe todo, sus mandatos no se cuestionan, sus decisiones son las mejores, aunque no lo sean. La respuesta ante cualquier cuestión sobre sus decisiones es “Porque soy Tu madre”. Si, así nomás. Sin entrenamiento. Siendo su primera vez en un oficio para el que nunca fueron entrenadas.

¿Como carajos sucede? Mi única explicación es una cápsula.

¿Que les parece mi teoría? ¿Suena familiar?

¿Que es “El Guión”?

Estaba platicando muy tranquilamente una mañana con Panut, cuando me dí cuenta de que hago muchas referencias a “El Guión”. Creo que para aquellos que me comienzan a leer, una explicación breve de El Guión ayudará a entender más claramente mi punto de vista de la vida.

Siendo Mexicano, y más aún de Guadalajara, estuve condicionado desde pequeño que la vida no es sino cumplir una serie de expectativas que se tenían de uno, y que cualquier cosa diferente a aquello establecido en esa serie, era simplemente malo.

Esa serie de expectativas, esa guía para la vida, es lo que llamo El Guión. En mi tierra, se debe seguir al pie de la letra.

Estrictamente hablando, El Guión es el camino que ya fue trazado por la sociedad para nosotros.

Cuando era niño, no me gustaba el guión….. Cuando fui adolescente, me rebelé contra el mismo, y ahora que soy adulto, me encuentro cada día más alejado de aquel guión que mis padres intentaron futilmente inculcarme.

 

Pero… ¿Porqué El Guión?

Tal como Morpheus describe en Matrix, simplemente control. ¿Control de qué? De la mente, de la voluntad.

El guión está diseñado para que cada uno de nosotros se guíe ciegamente por él, sin tener siquiera el derecho a cuestionar la validez de los pasos a seguir, o de mi gusto o disgusto de ellos.

Entonces, el guión es el que nos dice que tenemos que obedecer ciegamente.

Es quién nos dice que nuestros padres tan solo por haber probado que son fértiles, tienen siempre la razón y deben ser obedecidos sin chistar. Más de este tema en una próxima publicación.

Es quién nos dice que tenemos que ir a la escuela, y ser niños obedientes, industrializados. Que tenemos que ser iguales para estar bien. Que el promedio es a lo que debemos aspirar.

Es quién nos dice que tenemos que tener alguna religión y creer en algún tipo de deidad, aún cuando hayamos nacido 100% ateos.

Es quién nos dice que tenemos que seguir un orden para todo: Nazco, crezco, estudio, trabajo, me caso, tengo hijos, tengo nietos, me muero.

 

En suma, El Guión es lo que la sociedad espera de nosotros.

¿Alguien del público escucha, había reflexionado en este guión?

 

¡Presentándome al mundo!

¡Saludos mis queridos cómplices virtuales, lectores de mis desvaríos!

Me presento brevemente, y ya en próximas publicaciones tocaré temas con más profundidad.

Soy un mexicano de 34 años (al menos por un mes más), librepensador en proceso, casado con otra mexicana librepensadora, con una hermosa hija de 5 años.

Nací en Guadalajara, pero prontito mi familia comenzó a viajar, y anduvimos de nómadas por Venezuela y algunos estados de méxico. Todo esto como que hizo que le perdiera el miedo a la vida en el camino, y desde niño tengo el deseo de viajar y conocer.

Mis padres son de familias numerosas y pobres, honorables miembros del Lumpen, y la mía no fue diferente. Nunca pasamos por penurias económicas demasiado graves, pero tampoco fuimos una familia de más de un vehículo, y los electrónicos, videojuegos, televisión de paga, vacaciones en destinos turísticos y demás lujos eran cosas que nosotros nunca tuvimos, o probamos con dificultad.

Mi familia inmediata solía ser religiosa, pero gracias a mi descongelación cerebral, los hice ateos y agnósticos. En realidad creo que lo eran, solo lo descubrieron, y yo ayudé al proceso.

Desde niño siempre supe que era diferente, y en épocas en que se educaba para ser igual a los demás, eso me causó siempre angustia. Todavía entrando a la universidad me sentía diferente e inadaptado, pero durante la misma y ante la diversidad de personas con las que me relacionaba y su aceptación de la manera de ser de cada uno, se me quitó y hasta me gustó ser diferente, ser Yo mismo.

Comencé a trabajar en un trabajo formal como a los 22 años de edad, poco después me reclutaron y salí del país con destino centroamericano, y ahí comenzó una transformación plena, que nunca se ha detenido, y que me ha llevado a apreciar cosas que antes no apreciaba como hoy, y me ha llevado a aceptarme a mi mismo más cada vez. Aprendí tanto, que hoy comienzo mi blog, y comparto un poco de mis experiencias, que tal vez ayuden a otros, y espero opiniones y consejos, que siempre existe la posibilidad de que me ayuden en mi camino.

Con este breve post me despido, deseando que mis inicios como blogger no los decepcionen demasiado. Pero tenía que comenzar, tengo mucho en la cabeza y debe ser volcado en palabras de algún modo.

¡Carpe Diem!